Palabras del director

Mis queridos y queridas estudiantes:

Queridas estudiantes y queridos estudiantes:

Un 29 de febrero de 2012, con muchas incertidumbres recibíamos la comunicación del Ministerio de Educación, aceptando la creación de un Liceo Bicentenario para Talagante. Año bisiesto, para los más esotéricos, una señal de que algo importante podría ocurrir en materia educativa pública en Talagante.
Han transcurrido casi nueve años desde aquel momento en que se dio el vamos a este nuevo proyecto y los hechos hablan por sí solos. De 6 cursos en los niveles de séptimo a primero medio y una matrícula de 240 estudiantes, hoy tenemos 24 cursos en los niveles de primero básico a cuarto medio y una matrícula cercana a los mil estudiantes; de un cuerpo docente y asistentes de menos de veinte profesionales hoy somos cerca de cien profesionales; a la fecha han egresado cinco generaciones y contamos con más de 400 estudiantes en las mejores universidades del país; el conjunto de variables
que definen la calidad de las Escuelas del país hoy nos sitúan dentro de los mejores centros educativos del país.

Todo lo anterior tiene actores responsables. En primer lugar, nuestras autoridades municipales y corporativas, las que estuvieron en los inicios y quienes hoy ponen todos sus esfuerzos en mantener y proyectar. Nuestras familias que confiaron en un sueño y hoy, a la luz de lo existente siguen confiando. Nuestros estudiantes que han internalizado el compromiso con su
futuro y han creído en que la forma de alcanzar la cima es siempre dando el mejor esfuerzo. Y el alma de nuestra comunidad, nuestras profesoras, profesores y asistentes que han honrado el compromiso con la educación pública de calidad, no solo de Talagante sino del país.

Los desafíos para el presente año nos invitan a desplegar todas nuestras capacidades para, avanzar en el tercer año de nuestra propuesta de “innovación educativa”; nuestro principal foco seguirá estando en la mejora de nuestros logros académicos y por último nuestro ferviente llamado a cuidar nuestro proyecto, a cuidar las relaciones entre nosotros y, por último, seguir creyendo en nuestros profesionales y a que juntos y juntas sigamos avanzando en la construcción de la gran Familia LBT.

¡Éxito y que todos y todas tengan un buen año!